26 octubre 2008

INTROITUS

O

s preguntareis con razón que qué forma es ésta de desembarcar en un blog sobre todo siendo una de los integrantes del staff, pero es que René me ha llamado deprisa y corriendo a última hora hecho un basilisco. Que si no se puede confiar en mí, que si parece mentira con la cantidad de veces que me lo ha dicho, que si esto del blog es muy serio, que si patatín, que si lo de más allá... ¿Que quién es René? Jajaja, pero ¿es que Le Croissant todavía no os ha dicho que su nombre es René, tan tout à fait fgggancés como todo él?

Bien, volvamos a lo que importa que tengo una extraña tendencia tanto a ensimismarme - o habría que decir enmimismarme - como a la dispersión.

El caso es que tenía que haberme presentado aquí en mi puesto de trabajo hace ya casi dos semanas. Y se me pasó. No tengo arreglo, de acuerdo, pero es que mis compañeros son tan raritos que la verdad sea dicha no les hago mucho caso.
Se supone que ahora debería saludar, decir quién soy, para qué estoy aquí y de qué me voy a encargar, pero si me lo permitís no puedo evitar antes un pequeño cotilleo porque por lo que he leído no teneis ni idea de dónde surgió el proyecto del blog.
Pues sencillamente surgió de una noche loca de copas. De ahí el titulito de marras (no vayais a buscarle ahora significados ni simbolismos al nombre). Conforme nos conozcais os sorprenderá cómo pudimos coincidir los tres en tan sugerente tarea; yo me lo pregunto a menudo. Y después de unas pocas tónicas a la suiza, a uno de nosotros - ya ni recuerdo quién - se le encendió la bombilla y decidió que podíamos llevar entre los tres un blog de "música culta"- No entendemos apenas nada, pero la verdadera razón de ser de nuestra singular unión es que a los tres nos gusta a rabiar-. ¿No considera mucha gente que los blogueros son raros y extravagantes? Pues para raro y extravagante nuestro trío. Lo que ocurre es que René se lo toma todo muy en serio: es concienzudo, demasiado diría yo para ser fgggancés, pero bueno. La cosa fue tomando forma poco a poco a lo largo de la noche, pero a las horas de la madrugada en que decidimos el reparto de competencias tengo que reconocer que yo ya no estaba en disposición de mucho discernimiento. Alguien dijo: "Con esa pinta gótica que te gastas y llamándote María te ha tocado la música religiosa. ¿Adjudicado?" Y a mí me hizo gracia la cosa. Pues adjudicado. Lo que me ocultaron a propósito fue "el nombre artístico", que si yo llego a estar centrada de qué. Porque a mis dos colegas no se les ocurrió otra cosa que llamarme La Virgen Sobrecogida, que digo yo que como broma tiene su aquel, pero que me he quedado con el apodo de por vida y cuando os aclare a santo de qué ya juzgareis vosotros si no es para ponerse como me puse.

Porque aunque hasta ahora no me he presentado formalmente, mi nombre es María. ¡Qué poco original! ¿verdad? Pero ya veis, es lo que me tocó en suerte. En una época en que en este país ya no era obligatorio por imperativo legal y porque a la iglesia se le antojaba, mis padres decidieron ponerme María. Ya sabeis, West Side Story que hizo más daño del que parece incluso en generaciones posteriores.
Nací hace 25 años en...

¡Huyuyuyuy! Que una de las primeras normas que se pactaron aquella noche fue que las entradas no debían ser muy largas para no aburrir a los posibles lectores y con la chafardería de la concepción y gestación del blog he cubierto ya el cupo y hasta puede que haya sobrepasado lo que se considera canónico - ya descubrireis que sé usar de vez en cuando palabras apropiadas - y proporcionado en una entrada. Dejo mi vida para un próximo capítulo y así con el nosequedequeseyo de que no sé cómo es esta chica, os mantengo interesados.

Vamos a lo que importa. Si René se marcó una Obertura el día de su estreno, no voy a ser yo menos ocurrente que él, de modo que inicio mi participación con el Introitus del Requiem de Mozart. Poco puedo escribir sobre el austríaco que no hayan dicho ya sesudos expertos, por lo que me limitaré a puntualizar que ni tenía sonrisa de cretino, ni fue envenenado por Salieri. Una vez aclarado este par de puntos para los que todavía crean en Shaffer y Forman, os coloco directamente la obra de hoy. ¿A que la conocéis? Seguro que la habéis escuchado a menudo. A decir verdad se ha abusado tanto de ella que, según he oído, sonó en el funeral de aquel dictador enano y de voz aflautada mientras le caía la losa encima.

Ya ireis sabiendo de mí lo suficiente para comprender que soy la menos formal y la más extravagante de los tres - por no decir que teniendo que bregar con dos colegas hombres también podría hacer gala de ser aguerrida - pero me emociona la música religiosa hasta extremos que me sorprenden incluso a mí.

Imaginaos una iglesia católica, en Viena por aquello de la ambientación histórica. Todo lleno de dorados y retorcidos barrocos. Un altar lleno de rayos y con una imagen de un santo importante, como tiene que ser. Colocad bajo la cúpula una buena orquesta, a ser posible la Staatskapelle de Dresde; ponedle a Schreier la batuta en la mano y dejad que suene:


Situaos justo allí y escuchad cómo el sonido asciende despacio y en espiral hasta llegar a la cúpula, ved cómo tropieza con ella y rebota en eco por toda la iglesia. Una carambola de música y voces a dos, tres, cuatro bandas que se deja luego caer por las paredes llenas de altares e imágenes. Es el poder de lo que no puede llegar a tocarse, ni ser definido o apresado. Es Mozart.

11 comentarios:

Mega dijo...

Bienvenida, Virgen sobrecogida.
Si opto por decirle: "Bienvenida, María", ya ve que no me libro tampoco del ripio.

(Ahora que lo pienso, hasta resulta un poco extraño que servidora le dé la bienvenida antes de que usted me la dé a mí, jeje. Con tanto miembro formando parte de esta casa, vamos a estar un mes entero con el buenos días por aquí, buenos días por allá...)

Papagena dijo...

Mi adorado Mozart.
Esta obra y la que permite que yo exista, aunque muy distintas, fueron concebidas prácticamente al tiempo, como hermanas gemelas.
Aunque mi mundo está en la naturaleza y en su orden, no sabría decirte porqué Maria pero creo que vamos a sentirnos a gusto la una con la otra.

La Virgen Sobrecogida dijo...

Mega: Buenos días Mega. René me ha hablado de algunos de vosotros y tú estás en mi lista. Cierto, ahora yo tendría que darte la bienvenida al blog, aunque juego con ventaja porque me libro del ripio.
No es extraño que no te aclares. En confianza, todavía no termino de aclararme yo con este extraño trío, como para pretender que lo hagan los demás.
Confío en que terminemos antes de un mes con las presentaciones.
Bienvenida Mega.

Papagena: Con ese nombre podríamos ir juntas a donde quieras.
Es un lujo tener a un personaje de Mozart por aquí. Eso me servirá para aprender, que falta me hace.
Bienvenida tú también Papagena. Saludos a tu pajarero.

Le Croissant Musicien dijo...

Música sobrecogedora querida Sobrecogida.
Del chisporreteo de Rossini a la sublimidad de Mozart.
Con permiso de nuestra primera lectora, también te doy la bienvenida.
He echado en falta algún detalle de tu biografía, como tu pasado de novicia, que seguro serían jugosos para nuestros "leedores".

Un buen comienzo.

La Virgen Sobrecogida dijo...

Bonjour René: Anda que no deja de tener su aquel que me des la bienvenida también tú.
En lo de música sobrecogedora estamos totalmente de acuerdo. Pocas obras hay que sean capaces de sobrecogerme más de lo que de por sí estoy habitualmente.
Con relación a mi biografía, sabes que normas mandan y no había cabida para ello en esta entrada. Tiempo tendrán los lectores de saber de mi noviciado y la razón de mi apodo. Todo se andará.

john the revelator in Patmos Jail dijo...

Ante todo, decirles que les ha quedao un blog requetemajo y eso...Disculpe una pregunta, lo de sobrecogida..¿ es un apodo que le pusieron en España, o en México?...Es curiosidad , ...malsana seguramente...

Mozart fantabuloso, oiga, y felicidades por este fantástico blog.

Un abrazo.

john the revelator again dijo...

disculpen la procacidad de antes pero es que soy así de maleducao, no era mi intención ofender ni blasfemar, y menos ante el despliegue de religiosidad que rezuma este post...Mozart, que grande..., y la Virgen Sobregogida, también, que grande.

un abrazo, y les pide humildemente perdón su seguro servidor, no sin antes recordarles que el fin del mundo se acerca...

La Virgen Sobrecogida dijo...

Mi estimado Juan:
¡Qué alegría tenerte por aquí!
Si tú y yo nos conocemos desde hace una eternidad, aunque sólo sea porque nos hemos pasado la vida juntos a pie de Gólgota... Yo sobrecogida y tú todavía en fase de pre-revelator.
El apodo me lo pusieron entre René y Genaro y en el próximo capítulo sabréiss porqué.
Se te agradecen las felicitaciones. De procacidad nada de nada. Siéntete como en casa.
¿Tú estás seguro de lo del fin del mundo? ¿Pero seguro, seguro...?

fritus dijo...

Nunca he servido para clandestinidades, anonimatos y espionajes, (una vez iba con idea de copiar en un examen y con la cara que puse al entrar en el aula ya me hicieron sentar aparte)...Juan el del Apocalipsis es Fritus-man, lo confieso aunque creo que la Mare de Déu Esglaiada, -que debe tener unos superpoderes que ríete tú de Batgirl-, ya me había calao ...Lo de que el fin del mundo se acerca no me lo acabo de creer, aunque he de confesar que durante una gran parte de mi vida me comporté como si cada día fuese el último...

Oígame, Mozart tiene , veo, mucho predicamento entre la santa madre Iglesia...Monseñor Georg Ratzinger, usease, el hermanísimo de Benedictus, también lo tiene en su hit -parade...

un abrazo, màter.

Mega dijo...

Mi querido Fritus, me parece que nadie sospechó en ningún momento de que John pudiera ser otro...
Abrazos

Freia dijo...

Una pregunta mi querido Fritus...
La personalidad de Juanito "el patmoso" ¿es la misma que siempre quiso ser ganster desde que puede Vd. recordar?