28 noviembre 2008

OTOÑO

Para Daniel Lucas. Nieto de Cándido Lucas, alaejano.

Buenas. Soy Genaro Cruz Díaz. Genaro el Ovejero pa los del pueblo. Por lo de las ovejas claro. Aquí soy Genaro Ovejero, que me han dicho que queda más no se qué. Creo que es algo así como cosmopaleto. Que me dicen que lo de Cruz Díaz suena a poco elegante y glamoroso. No me pregunten ustedes que es eso del comosleches que a mi estas moderneces se me escapan de la cabeza. Así que como uno es un mandao, pues nada, a cambiarse el nombre y a lo que haga falta.

Estoy aquí por lo del anuncio del periódico. Como lo del campo anda muy malamente me lié los trastos a la cabeza y me vine pa la capital hace unos años. Y como lo de la capital está peor, acabé con una mano sobre la otra. Así que un día mirando los anuncios leí uno que ponía: “Se busca pastor que sepa silbar y le guste la música”. La LuceraA lo que pensé que estos de la ciudad son más tontos de lo que yo imaginaba. Si uno no sabe chiflar ya se puede dedicar a otra cosa que no sean las ovejas. Que cuando se escapa una como no sepas silbar al perro pa que te la traiga ya te puedes despedir de ella. Que a nada se te va pa la carretera y te la estaza un camión. Aún recuerdo cuando le pasó a la Lucera. Que animalico más majo y que buenos momentos pasamos juntos.
Que les decía que mirando la prensa vi el anuncio y poco tardé en llamar. Me dijeron que si sabía de música y yo les dije que si. Que jotas me las se todas y los agarraos de las verbenas del pueblo me se dan muy bien. El señorito René y la señá María que serán mu modernos pero de educación deben de tener muy poca me respondieron con unas risas. Cosa que me molestó mucho porque uno será de pueblo pero no tonto. Me dijeron que de esa música no era que era de esa que hacen esos señores con violines y que parecen mu estiraos. Ahí ya me vi yo de nuevo buscando trabajo, de regreso a Villabáñez y buscándome otra Lucera con la que pasar las horas muertas. Pero me dijeron que tampoco era necesario lo de saber de música. Que si sabía cosas del campo y de los animalicos podía valer. Que ellos me explicarían lo que tenia que decir de la música y yo ya lo contaría como Dios me diese a entender.

Me dicen que para empezar vamos a poner una música que es del otoño. Que si nos descuidamos ya les hablo del invierno, que aquí el otoño suele ser visto y no visto y el grajo ya vuela bajo.
Aquí el otoño viene a comenzar cuando ya hay poca tarea en el campo. Dura un par de días y nos metemos de hoz y coz en el invierno. Aunque para el resto de la gente el invierno llega cuando por la tele dan la lotería de Navidad. Que esto me recuerda a mi primo Venancio. Hace ya unos años le tocaron 20.000 pesetas de las de antes en la lotería y él todo contento venga a decir que le venían bien para tapar abujeros. Y yo le decía: “Mira Venancio que con eso no te da pa nada”. Y él insistía en que si, que eran para tapar abujeros. Y dicho y hecho se lo fundió todo en el Jamaica. Que jodío el Venan, al final tenía razón.
Pero les hablaba del otoño. Aquí es cuando se recoge la uva, el ganado ya no sale al campo, se caen las hojas de los árboles menos las del pino piñonero que es el que hay en mi pueblo y se va preparando la tierra pa la sementera. Los días van siendo más cortos y las partidas de dominó en el bar de la plaza más largas.

Antonio VivaldiEl otoño que va sonar es de un señor que se llamaba Vivaldi. Veneciano. Casi como mi primo el de la lotería. Le llamaban el cura rojo. Que digo yo que este en mi pueblo lo iba a haber pasado mal. Cura y rojo por aquí son dos cosas que no casan bien. Así de brutos semos. Y trabajaba en un colegio de señoritas huérfanas y descarriadas. Hay que ver que para ser curilla no era tonto.
Me dicen que son tres canciones en una. Que digo yo que debe de ser como eso de la Trinidad que nos cuenta don Anselmo en misa. Lo de la paloma, Dios y su hijo, claro. Por que también nos habla de la otra Trini pero no muy bien que digamos. Lo mismo es que hasta la conoce en condiciones.
La primera se llama Allegro y nos cuenta los bailes y cantos de la vendimia. y como algún zagal después de tanta fiesta se acaba achispando. Para mí que el tal Vivaldi no estuvo nunca en una vendimia. Que después de estar todo el día con los lomos doblados no le quedan a uno ganas de bailar y en vez de cantar como mucho se suelta algún redios y otros juramentos. Alegre si que es la musiquilla, no les voy a decir que no, aunque esto no se canta en mi pueblo cuando vendimiamos. Tenemos cantos como este:
No madrugaría tanto
si el sol fuera jornalero,
no madrugaría tanto
que andaría más ligero.

Cuando lo canta alguien en la taberna no es tan elegante como esto de los violines pero tiene su cosilla y su público.
Así que aquina les dejo la vendimia del cura que no vendimiaba. Ya me dirán ustedes.

Concierto en fa mayor “El otoño”, Op. 8 nº3, RV 293
Allegro (Ballo e canto de vilanelli)

I Musici – Pina Carminelli, violín.


La segunda es más tranquila. Se llama Adagio molto que viene a ser eso, más tranquila. Y es algo así como el resultado de haberse pasado con la garnacha. Vamos, que el pájaro se añusgó de tintorro y está durmiéndola. Esto en el pueblo lo arreglamos tirando al interesado al pilón sin necesidad de saber tocar el violín ni nada que se le parezca. A lo mucho le cantamos esto:

Ay licor de los licores,
te crías en verdes matas;
a cuantos hombres de bien
les haces andar a gatas.
Un gato subió a una parra
y la parra abajo vino,
y vino sobre nosotros,
y sobre nosotros vino.


Justo es que diga que la música si tiene algo de eso que a uno se le pone en la cabeza cuando bebe más de la cuenta. Hagan la prueba. No les digo que se me agarren una buena curda, vamos a entendernos. Les digo que escuchen la música y luego me cuentan.

Concierto en fa mayor “El otoño”, Op. 8 nº3, RV 293
Adagio molto (Ubriachi dormienti)
I Musici – Pina Carminelli, violín.



Termina con la parte del final que es como suelen acabar las cosas. Esta también se llama Allegro. Este hombre por lo visto muy original no era pa ponerle los títulos a las canciones. En esta me dicen que se oyen los perros y las cornetas de los cazadores. Miren que la he puesto del derecho y del revés y ni los unos ni las otras me suenan por ninguna parte. Aunque como aquí eso tan fino de las trompetas para cazar no lo usamos lo mismo me da. Y de perros los justos. Con llevar la escopeta de postas y el almuerzo ya nos sobra. Que para cazar dos codornices y un conejo de Pascuas a Ramos no hace falta tanto adorno. Las codornices nos las comemos nosotros y los conejos por lo de la peste se los damos a don Anselmo. Que le gusta mucho lo de la caza y el conejo. Por eso le cantamos aquello de:

Para qué quiere el cura
perra de caza,
si el conejo que pilla
lo tiene en la casa.

Que aquí les dejo la caza esa con trompetas. Y digo yo qué como hacen pa que los bichos no se les espanten cuando tocan el instrumento. Que para mí el Vivaldi este además de no haber estado nunca de vendimia tampoco sabe lo que es ir de caza. Y de lo de cogerse una tajada ni les hablo.

Concierto en fa mayor “El otoño”, Op. 8 nº3, RV 293
Allegro (La caccia)
I Musici – Pina Carminelli, violín.



Y que esto es todo. Que no se yo si con mis explicaciones les ha quedado claro esto del otoño o lo mismo se les ha calentado la cabeza como a un servidor. Que a mí esta música que suena en los ascensores y cuando entra uno al banco me sigue sonando rara. Pero mientras a uno le paguen por esto a ver quien es el guapo que se vuelve al pueblo con las ovejas. Aunque eso si, a la Lucera si que la echo yo de menos. Pobrecita mía.



Foto Lucera: Web Junta de Extremadura.
Retrato de Antonio Vivaldi: F. M. La Cave. Dominio público.
Fotos otoño en el Parque Patricia: Genaro Cruz Díaz.

7 comentarios:

Mega dijo...

Estimado Ovejero. Lamento la pérdida de Lucera pero ya veo que usted, solo y todo, se entretiene yéndose a cada nuevo párrafo por los Cerros de Úbeda...
Otrosí, tengo que felicitarlo por las fotos del otoño. Muy bonitas, sí señor.
PS1: Bienvenido, jeje. Yo es que además de redicha, tengo la manía de dar la bienvenida a los que llegan después, jiji

Genaro Ovejero dijo...

Bienvenido no, Genaro. Que creo que me confunde usted con otro, señorita.
Uno se entretiene como buenamente puede, que remedio. A los Cerros de Úbeda no que me caen lejos, pero por el cerro de La Mambla que está al lado de mi pueblo si me voy de vez en cuando. No crea usted.
Que si la han gustao las fotos la puedo mandar un retrato de la Lucera en el que se la ve mejor y está más lustrosa.

Saludos, redicha.

fritus dijo...

Genaro., me ha enncantado la dedicatoria que uno no va por su Castilla desde el año 93 pero es un poco mía también, por vía abuelar paterna, como usted muy bien ha señalado...

Lo de su amigo Venancio es muy grande, me ha impresionado su gestión de los recursos

Genaro, yo creo que debería usted venirse para Ibiza, que ovejas y cabras aquí hay un huevo, y ya nadie quiere ser pagès, que es como le dicen aquí a su honorable profesión...que antes del turismo aquí se vivía de eso y con la jodía crisis igual volvemos al agro.

La selección musical pues que quiere que le diga, si usted ya la ha clavado...unos estirados que tocan el violín y se ríen para sus adentros de los cosmopaletos como nosotros...el Vivaldi ese ya lo conocía de muchos anuncios de la tele y de una cassette que nos regaló "la caixa" cuando aún había radiocassettes, pero lo que si me ha encantado son las coplillas que ha ido Ud. intercalando en el texto, oiga, cosa fina...

lo dicho, Don Genaro, que ardo en deseos de conocerle y tomarnos unos vinitos, pago yo también, que me tira más lo castellano que lo fenicio..
un abrazo

PD..por cierto, Genaro, el "flor de esgueva"¿es de su pueblo?...con uvas está cojonudo. otro abrazo.

Genaro Ovejero dijo...

Primo, el Venancio es primo mio por parte de padre. Ya te hablare mas de el. Menudo pajaro esta hecho.

¡Y mozas! A ver si te vas a creer que no se que por alli por tu pueblo hay ganao de todo tipo. Y me han dicho que de muy buena calidad. Ya me contaras zagal, que tienes pinta de saber mas de ganaderia que un servidor.

Habian radiocasetes y los hay. Que sino dime donde pongo yo las cintas del Molina.

Lo de los vinos esta hecho y acompañado de ese queso que dices que no es de mi pueblo pero como si lo seriese.

Pero que remajo eres chaval.

La Virgen Sobrecogida dijo...

Buenos días Genaro. Vaya, vaya. La primera entrada de presentación y ya te estás yendo un poco de la lengua. ¿Así que ejerciendo de cosmopaleto? Y los demás, claro, a la altura del betún. Que si modernos pero con muy poquita educación, que si les va la música de esos estirados. Si ya le dije yo a René que este triunvirato es contra natura y no me hizo ni caso (gin-tonics aparte que ahí sí que coincidimos). Da gracias que le croissant anda unos días alejado de esto, si no me da a mi en la nariz que el puesto de "escribidor" sobre animalicos y cosas del campo iba a peligrar bastante. En fin, menos mal que cumplir el pacto lo has cumplido y que a los "múltiples" lectores del blog les ha gustado. Para ser la primera vez que te ves en estas lides no ha quedado nada mal. Por ahora no diré ni mú de todo esto al jefe de todo esto. Será un secreto a medias, pero ¡procura medir un poco tus comentarios hombre de dios! que René, como buen francés, es un tanto imprevisible.

Papagena dijo...

Llevaba días entrando de puntillas en vuestro blog para ver si dabais señales de vida.
Me alegro de conocerte también a ti, Genaro.
No es mi adorado Mozart lo que traes, pero no me importa; la música de Vivaldi siempre me gustó también.
Puesto que a ti te han encomendado los animales y el mundo de la naturaleza, te voy a pedir un favor. Por razones evidentes, para mí los pájaros son algo muy especial. Es más, vivo gracias a ellos. De entre todas las aves son los que más me gustan. ¿Les podrás dedicar alguna entrada? Sin prisa, cuando quieras. Gracias.

Genaro Ovejero dijo...

Sobrecogida, no se vaya a pensar usted que es la primera que me dice eso de que me voy de la lengua. Que se lo digan a uno a estas edades le rejuvenece.

Papagena, yo lo que me manden Que si entrada a los pájaros pues a los pájaros. Y que si se la tengo que hacer a una pájara pues también. Pero como no estan estas cosas de mi mano no se lo que se podrá hacer.