28 marzo 2009

Horas sonoras

Hoy a las dos serán las tres. Hoy por la noche que ya será mañana. Porque la noche de hoy ya es mañana, y a las dos de la noche de hoy-mañana serán las tres de mañana-hoy. Muy claro ¿verdad?
-¿Dos más dos?
-Si no me das más pistas...
Que en la península cuando sean las dos serán las tres y en London, din-don din-don, será la una. ¿Y en Laguna? No, en Laguna no será la una. Aunque haya luna. No. En Laguna serán también las dos que serán las tres.
Y en Chartres serán las tres cuando sean las dos en Chardeux. Y en Volendam ¿que hora dan? Las tres a las dos. Y cuando aquí sean las dos, en Bangkok las ocho o'clock. ¿Y en Lima? En Lima se para el tiempo porque lo canta Lucho Gatica y porque ella se irá para siempre cuando amanezca otra vez.
Más facil. Cuando aquí sean las dos, serán las once. En Vladivostok, que también usan reloj.
¿Y en Dos Hermanas? Pues muy sencillo, serán Tres Hermanas.
¿Y en Buenos Aires? Las veintidós marcará el reloj. Y un tango hablará de la venganza del tiempo y un piano de un vals en un minuto.

Frédéric Chopin - Vals, Op.64 Nº1 (Vals del minuto)
Daniel Barenboim, piano



Prepárense para vivir una de las horas más cortas de su vida.

Vídeo vía: MahaKrisna


4 comentarios:

Freia dijo...

Excelente e ingenioso texto para una de mis piezas favoritas. Una de esas piezas menores a la que los críticos no hacen caso y que están condenadas a servir únicamente de propina al final de un concierto, pero que tienen todo el encanto y la delicadeza que sólo lo pequeño posee.
Felicidades por las palabras y la elección musical.
Gracias por la audición. Vd. no tenía por qué saberlo pero los que desde hace tiempo me siguen conocen mi debilidad por Barenboim.
Sólo un pequeño pero. Me sigue gustando más el otro tipo de letra que utilizaba antes en la bitácora.

Papagena dijo...

Tu post de hoy me ha recordado esos poemas de Gloria Fuertes que leía en mis ahora viejas antologías de Cátedra o que escuchaba recitar a su autora en los programas infantiles de la tele.
Ha sido como volver a ser una niña.
Gracias Croissant

Mega dijo...

Coincido con Madame Freia (en lo de su debilidad por Barenboim). El texto es un disparate encantador. También le felicito.

PS: Una vez más tengo que coincidir con nuestra Gräfin (ya ves que no puedo remediarlo): este cuerpo de letra resulta ilegible tanto a las dos como a las tres, así que le estaría muy agradecida, Monsieur Croissant, si llamara por teléfono (ji) a un técnico o a quien haga falta para solventar tan árida lectura...

Besos o beso, a escoger

Le Croissant Musicien dijo...

Freia, gracias por los halagos. Espero que no sean habituales. De otra manera, este humilde cruasán que tiende a creérselo con facilidad, puede morir ahogado en su propio ego. Yo preferiría hacerlo en un buen café como el resto de mis antepasados.
Me encanta que le encante Barenboim y la pieza que he puesto. Si le soy sincero no fui yo el que la seleccionó. Conté con ayuda externa para decidir que versión poner.

Besos.

Papagena, cierto que tiene algo de poesía infantil el texto. Supongo que el ambiente que rodea a uno cuando escribe influye en la manera de hacerlo. Y cuando estaba escribiendo esta entrada me encontraba rodeado de pequeños Papagenos cazando pajarillos y dragones.

Gracias a ti.

Mega, ¿no te parece (me atrevo a tutearte viendo en la foto que eres más bien jovenzuela) que Barenboim es un apellido que deja una especie de eco?
He intentado volver al tipo de letra anterior, ¡y sin tener que usar el teléfono! Si aún así no es legible podrías probar a leerlo a las cuatro o a las cinco.
Me quedo con el beso y con los besos.

Otro para ti.

A todos y todas los cientos de lectores y lectoras de esta bitácora.
He de reconocer que todo lo que tiene de elegante y cuidada la plantilla de la bitácora lo tiene de complicada para dar con un tipo de letra que sea legible en Firefox y en Explorer. El diseño está pensado para el primer navegador, así que me imagino que los problemas surgen sobre todo al usar el segundo. Como no podía ser de otra manera, e intentando complacer a nuestros distinguidos lectores, estamos trabajando en ello. Nos sería de gran ayuda su opinión para saber si los cambios que se van a ir efectuando son de su agrado y si son correctos.
Gracias a todos.

¡Qué digo a todos! Gracias a todas.