18 julio 2009

Finale: Presto e Adagio molto

-Sobrecogida, no me hagas esa faena. No puedes dejarme colgado así, de repente y sin avisar... tan Presto, cuando aún no ha terminado la temporada. Y más ahora que empezábamos a tener lectores.

-Tienes toda la razón jefe, pero sabes que no es por gusto ni por decisión o iniciativa propias. Es que me veo obligada a ello. No me ha quedado más remedio.
Como seguramente conoces, tiendo a tropezar con frecuencia (y a menudo en el mismo sitio) y esta última vez la caída ha sido seria. Como consecuencia, se me han resentido una vieja lesión y una vieja herida. Intenté solucionarlo con remedios caseros pero han sido inútiles y me duele mucho. Me duele demasiado como para dejarlo y esperar a ver si con suerte remite solo. No me ha quedado otra que acudir al médico. Éste ha dicho que no valen de nada los paños calientes, que la lesión es severa y que para recuperarme necesito hacer un tratamiento largo y algo durillo. Incluso no descarta la cirugía para solucionar de una vez el problema. Ya ves, por más intentos que he hecho no me han dejado más opción; han decidido antes por mí. Necesito reponerme del todo y regresar curada y sin secuelas (o con las menos posibles) para poder volver a caminar con normalidad. Tengo que hacerlo jefe.
Además no estás solo. Tienes al Ovejero... Te ayudará con gusto en el trabajo. Cuando se pone manos a la obra lo cierto es que se lo curra a fondo.

-Sí, lo que quieras María pero ¿quién va a ocuparse ahora de la música religiosa y de dar la murga con JSB?

-Jajaja, René. Por eso no sufras. No es tan dífícil y tú has demostrado que puedes hacer entradas espléndidas al respecto. Recuerda lo bien que te quedó la de Biber. Tuvo mucho éxito.
Y no me digas que no te hace ilusión ser el único y supremo chef (jejeje, cómo voy a añorar estos juegos de palabras tontos) de las Albóndigas. Va a ser un alivio para ti que nadie te lleve ya la contraria...

-Ya, pero las Albóndigas nacieron para todos nosotros. Si ahora tú te alejas no sería lo mismo...

-Mi querido Croissant... ¿estás queriendo darme a entender que en el fondo y a pesar de todo me vas a echar de menos?... ¡Oh, sí! mon chef... No intentes disimilar... Lo veo en tu cara. ¡Quién podría imaginar que, siendo como eres casi siempre tan estricto, me ibas a echar de menos..! Gracias, de verdad. Es agradable descubrir que he dejado huella en este blog, aunque sea liviana. De todas formas, no te preocupes. En cuanto quieras darte cuenta ya me habré repuesto y quizá esté dando de nuevo la tabarra por este mundo de la blogocosa antes de lo que te imaginas. Volveré, probablemente con alguna que otra cicatriz pero recuperada, sin dolor y con los huesos más fuertes. Además, con las nuevas tecnologías hasta puede que fuera posible trabajar desde la distancia. ¡Quién sabe!

-¿Estás completamente segura Sobrecogida?

- Sí René. No hay otra solución. Ahora tengo que marcharme.

Dale un beso de mi parte a Genaro y díle que se ponga las pilas, que a partir de ahora tendrá que hacer de correturnos. Se acabaron el campo, las ovejas y las ternerillas si no las acompaña de las tareas encomendadas.
Y tú cuídate también que últimamente llevas las puntas del croissant algo despeinadas y mustias.

Pero no quisiera marcharme sin recordarte antes algo que decidimos todos juntos la noche aquella de bautizos y gin-tonics en que nació este blog. Estoy segura de que nunca olvidarás que las Albóndigas deben ser cocinadas a fuego muy lento, dejando que suelten el jugo y que vayan haciendo "chup-chup"... Despacito... Adagio molto.

Solo así conseguirás que alcancen su punto justo.

Franz Joseph Haydn - Sinfonía nº 45 en fa sostenido menor, Hob. I/45. "Los Adioses"
IV - Finale: Presto e Adagio molto
Wienner Philharmonic Orchestra, Daniel Barenboim


Y si la lesión no terminara de curarse y me impidiera definitivamente volver, cuida por mí de JSB como si de algo tuyo se tratase.


Vídeo vía: Brahms1111

4 comentarios:

Mega dijo...

Bueno, meine Gottesmutter, ¿y por qué no seguir desde la distancia con tu estupenda colaboración?

Yo sé que Adanero lo hará él sólo la mar de bien, pero a mí su pelea de amigos me agradaba especialmente, y no sé si es buena decisión que se distancie formalmente de una bitácora como ésta, con un público minoritario pero fiel, y tan necesitado de la simpatía de este cuarteto tan entregado...

Ruego se lo piense dos veces (y hasta tres y hasta cuatro si fuera necesario).

Un abrazo gordo pero gordísimo

RGAlmazán dijo...

Yo me uno a Mega y le suplico mi querida Virgen --la única virgen en la que creo--, que recapacite. Aunque ya sabe usted que por encima de todo, respeto su decisión.
Haga lo que usted crea, pero que sepa que tome la decisión que tome, cuenta con mi apoyo, aunque me joda (perdón).

Salud y República

__MARÍA__ dijo...

"No te vayas todavía, no te vayas por favor, que hasta la guitarra mía llora cuando dice adiós"
Y olé.
Quedate, porfa, porfa, porfa...

Le Croissant Musicien dijo...

¡JA!
Y cuando digo ¡JA! quiero decir ¡JA! No estoy hablando en alemán (que entonces estaría diciendo ¡SÍ!), digo ¡JA! como queriendo decir "Y tú que te lo crees, Sobrecogida". ¿No leíste la letra pequeña del contrato? Pues eso, ¡JA!

Anda, no me dejes a solas con el gañán que anda últimamente un poco raro y me asusta esa mirada bobalicona que pone cuando me sonríe.

¿Está claro? ¡JA!