12 agosto 2009

Farandole (Delirio de artista)

A Aída García Corrales

Enfrentarse al vacío. Al espacio inmenso de la nada para que de él surja el todo.
La mano aterida. Inerte. Bloqueada por el gran blanco.
La cabeza aidarte. Activa. Motivada por el gran blanco.
La artista descubre "las intenciones soterradas de su proceder metódico. La imposibilidad de conversión de lo plástico a lo humano. No hay color, sólo blanco y negro, ya vendrá. Así surge."

Los sietes de la mente se cosen con pinceles. Y por los resquicios de las puntadas se escapa toda una suite de colores que llenan de notas el lienzo. Rojo, azul, amarillo, verde... Y gris. ¿Por qué no gris?
El pentagrama se cubre de colores. Un Do azul. El Fa en rojo. El Sol, amarillo. Y el silencio... ¿Tiene color el silencio?
El pincel se convierte en batuta. La orquesta da pinceladas en tono mayor.
El blanco desaparece derrotado por el color. La mano sigue el ritmo. Va danzando sobre el cuadro creando una farándula arco iris. Ágil. Rápida. Cada vez más. Movida por un engranaje perfecto. Y llega el delirio. Ya nada puede parar. Surgen de una grieta la pagana de las flores, una vieja, la mujer de la promesa. Un maniquí, el viejo, Larry Rivers y todos los demás. Todos, de la mano de la artista, se unen al baile cromático. Mezclándose. Fusionándose en una sola partícula.


Georges Bizet - L'Alésienne Suite Nº2, Farandole
Royal Philharmonic Orchestra, Jacques Delacôte


© Sum Records 1995


Y la dulce Jane abandona el lado salvaje para convertirse en Frida de siete cabezas a la espera de que Hércules se rinda ante la delirante danza.

Cuadro 1: Detalle de El Grande, Aída García Corrales
Cuadro 2: Partícula en una caja, Aída García Corrales


6 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Oiga, cruasán es usted un poeta. Y me ha sorprendido. Además ha complementado perfectamente a la gran Augusta con Bizet (una de mis piezas favoritas, la Arlesiana, cada vez que la eschucho recuerdo la película "Es grande ser joven" que seguramente usted por su juventud no conoce).
Enhorabuena, retiro lo de que se parece usted a Adanero que le dije, usted es más sensible que aquel tipejo que se pasa las horas haciendo llorar al teléfono.

Salud y República

Gemma dijo...

Sinestésica (y sentida) lectura.
A todo esto, ¿dónde se habrá metido?

¡Freeeeeeeeeeeiiiiiiiaaaaaaaaaaaaa!

Le Croissant Musicien dijo...

RGAlmazán, se agradecen los cumplidos, pero el mérito no es mío. Felicite (aunque estaría muy feo que lo hiciese usted) a su hija. Me lo puso fácil. Ella pinchó una música, escribió una frase (el entrecomillado) e hizo un par de dibujillos más o menos apañados.

Ni la más remota idea de esa película. No me sonaba ni el título. Eso sí, tiene suerte de que no esté por aquí el tal Adanero. Con ese título se lo hubiera puesto usted muy fácil.

Gracias por no compararme con el ínclito.

Queda usted saludado.


Gemma, pues sí. ¡Que vuelvan ya las sinestesias!

¡Freeeeeeeeeeeiiiiiiiaaaaaaaaaaaaa!

Saludos. Deme usted un beso de mi parte a la tal Mega.

Le Croissant Musicien dijo...

Por cierto, viendo sus fotos guardan ambas un parecido asombroso. Ji.

Ajuan dijo...

Esto de poder desafinar me deja mas tranquilo, señor Croissant, de osar opinar en este erudito espacio con la ocasión de felicitarle.
Suscribo al señor Almazán -salud y república-, es usted un poeta. El mérito de la hija del susodicho es intransferible por supuesto, pero lo suyo (de usted) tambien tiene tela.

Rabia roja!

Le Croissant Musicien dijo...

Ajuan. Si no desafina no tiene usted nada que hacer por aquí. Opine, no se corte. Aquí los menos documentados sobre música "culta" somos los autores de esta bitácora. No le de reparo soltar lo que le venga en gana. De eso se trata.
Insisto en que todo el mérito es de Aída. Me lo puso fácil.

Un saludo.