22 agosto 2009

Verano



Por Genaro Ovejero

Pues ya estoy aquí de nuevo para hablar de lo mío. Hoy toca el verano. Y eso que algunos pensaban que no sería capaz. Los dos pollos que llevan esto me han dado una musiquilla para hablarles del verano con toda la intención de que no lo haga.
Les cuento. Para mí que estos dos andan un poco envidiosos con un servidor de ustedes. No aguantan que uno tenga más éxito que ellos entre la parroquia que pasa por aquí. Salta a la vista. Que uno será de pueblo pero no tonto.
Y es que encima se les nota. Cuando me dieron la casete con la cancioncilla no paraban de sonreírse. Y creo que no era de la alegría por verme. Así que yo me dije: “Genaro… Genaro… Que estos dos no tienen muy buenas intenciones. Tiéntate la ropa por lo que pueda pasar”. Y encima me sueltan entre risas: “A ver por dónde le ves el verano a esto”. Ya les digo, aparte de envidiosos, muy mala gente.
Pero han pinchado en hueso. Que uno por lo menos se ha leído un libro y por las noches cuando no puede dormir ve en el UHF al señor ese de los pelos raros que habla de cosas tan profundas.
Además está el Jose, mi sobrino el mayor, que me ha ayudado en la técnica y sabe mucho de esto de los ordenadores. Este sí que es listo. Llegará lejos. Estuvo siete años en la capital haciendo la FP. ¡Y aprobó todo!

La canción de hoy se llama Divertisement. Vamos, cachondeo que diríamos por aquí. Es de un señor que se llama Jacques Ibert. Por el apellido no me suena que sea de cerca de aquí. Para mí que es extranjero.
Pues bien, la cosa dura unos quince minutos, pero yo con tres y medio me he bastado. Para que vean estos dos de lo que soy capaz. El Jose lo ha ido cortando por donde yo le he dicho para que ustedes vayan entendiendo el sucedido que les voy a contar. La verdad es que el mozo lo ha hecho muy bien. Ya les digo que es muy avispado.

Bueno, pues vamos a lo que vamos. El verano.
Me dirán ustedes que del verano se pueden contar muchas cosas y que hay material para rato. Estarán esperando a que les hable del campo, de los animales y de esas cosicas mías. Pero esta vez no toca. Tampoco les voy a hablar de vacaciones. De cuando fuimos con los del pueblo a San Sebastián para ver el mar. Me recuerdo que cuando me puse a caminar por la orilla con los pantalones arremangaos, la cacha en una mano y el botijo en la otra, y la boina bien calada, la Valeriana me decía: “Genaro… Pero no ves que te está mirando todo el mundo. Estás haciendo el ridículo”. Peor fue lo suyo. Se le ocurrió quedarse en bañador. Eso sí, a ella no la miraba nadie.
Pues tampoco les voy a hablar de eso. Les voy a contar lo más importante del verano y del resto del año en mi pueblo. Algo que hemos vivido estos días atrás. ¡Las fiestas patronales en honor de San Roque y la Virgen de la Asunción! Aunque aquí decimos las fiestas de la Virgen de Agosto y nos entendemos. Es el acontecimiento social más importante del pueblo. En estos días se llena de gente que viene de todas partes. Algunos hasta de fuera de la provincia. Ya les digo que es algo único. Cinco días de festejos sin parar.

La cosa empieza con un solemne desfile desde la ermita a la Plaza Mayor. Acompañando a la imagen de la virgen van el alcalde, el cura, algún potentado del pueblo y las que se han quedado para vestir santos. Si se tercia, hasta alguna autoridad de la provincia viene para el desfile. La imagen va escoltada por la Guardia Civil. No por la cosa esa de rendir honores. Es para evitar altercados de orden público cuando los mozos se quieren arrimar a ella. Aquí en mi pueblo siempre ha habido problemas entre las vírgenes y los mozos. Que son muy brutos. Los mozos, digo. Ustedes ya me entienden.
Poco a poco la comitiva se va acercando a la plaza.



Y el personal va saliendo de las casas para verlos llegar. Ahí está todo el pueblo. Bien puestos y con la ropa de domingo. Que ya les he dicho que son unas fechas muy señaladas. Es un día para dejarse ver y a que uno le vean.



La charanga aparece para animar la cosa. En el pueblo siempre nos ha gustado mucho la música y tenemos una charanga que ya quisieran para si muchas orquestas de la capital. Miren que bien tocan. Esto si que es una canción del verano.



Y el desfile llega a la plaza. La comitiva entra al ayuntamiento.



Empieza el discurso del alcalde. Lo de todos los años. Que si un año más estamos aquí todos para celebrar las fiestas, que si el ayuntamiento ha hecho un gran esfuerzo para que podáis disfrutar, que espera que no haya muchos desmanes, que tratemos bien a los foráneos, que no nos orinemos en la limonada que les damos. Vamos, lo de siempre.



Así que los de la charanga, que ya se lo saben bien, empiezan a darle a los instrumentos y llega lo mejor de las fiestas. La Gran Pedrada Popular. Porque es lo bueno de tener una concejalía de cultura y festejos en condiciones. Que digo yo que para que queremos una biblioteca si luego no va nadie. Así que todo el presupuesto del año lo dedicamos a organizar la Pedrada. En otros sitios la gente se tira tomates, vino, agua, petardos o cualquier otra cosa. Aquí que nos gusta mucho el contacto con la tierra nos tiramos cantos. Eso sí, con buena intención y sin hacerse daño. Se procura no dar en la cabeza y en las partes blandas.
Comienzan las carreras y el personal a buscar un sitio a resguardo. También les hay que buscan a algún "conocido" para zanjar alguna rencilla.



Como no podía ser de otra manera, el primero en recibir es el alcalde. Y se empieza a montar el jaleo en condiciones. La pareja de la Guardia Civil para justificarse intenta hacer algo. Carreras detrás del personal para dar con los que le han arreado. Que se sabe que todos los años son los mismos los que tiran contra el alcalde pero nadie dice nada. Que para algo le hemos votado. Digo yo. Además lo de la pareja de los civiles ya forma parte de la fiesta.
Y siguen las carreras y los cantos volando sin miramientos.



En este punto ya se empiezan a notar los síntomas del vino cosechero y del garrafón que ponen en el bar del pueblo. Las primeras tajadas asoman y el descontrol se deja ver. Para el que no esté acostumbrado a este espectáculo la cosa le puede parecer algo salvaje, pero cuando uno está dentro de ella, ve que no es así. Hasta llega a gustar y resulta emotivo. Ver que por unos momentos a todos los del pueblo nos une algo no pasa todos los días.



Y ahora les dejo todo junto. El desfile, la charanga, el discurso y la Gran Pedrada. Así se hacen una idea más en general de como son las fiestas en mi pueblo.

Jacques Ibert - Divertissement, Parade y Finale Allegro vivace
Paris Conservatoire Orchestra, Jean Martinon

© DECCA 1960


¿Qué les ha parecido? ¿A que casi ha sido como si hubiesen estado aquí? Que sepan que quedan todos ustedes invitados para el año que viene. No se van a arrepentir si vienen.


3 comentarios:

Jose dijo...

Una gran entrada D. Genaro, muy currada (no como las de los otros) y con una banda sonora que ha hecho como si estuviera allí, he pasado un divertido día de fiesta por su pueblo, lo que peor he llevado ha sido lo de La Pedrada, pues a uno le cuesta acostumbrarse de pasar por tirarnos polvos de talco en mi pueblo a cantos en el suyo, por todo lo demas muy bien.

Y digale a mi tocayo que ha hecho un gran trabajo informático, ya sabe, lo bueno abunda y una FP en 7 años no la consigue cualquiera.

Un saludo.

RGAlmazán dijo...

Oiga Genaro, a la paz de la virgen, que sé que lo agradece. Mire me parece que es usted más listo de lo que parece, porque la verdad es que parece poco. Yo le diría que es un tipo avispado. Es una muestra de música comentada casi perfecta. Me ha gustado mucho más con sus explicaciones que oyéndola todo seguida al final. Qué le vamos a hacer, oreja, que no oído, que tiene uno.
Y puñetas díganos donde está su pueblo para ir, que yo no me pierdo eso de ir a darle un cantazo a su alcalde, por nada del mundo.

Salud y República

Genaro Ovejero dijo...

Jose majete. Ya ves que coincidencia más tonta que te llames como mi sobrino. Lo mismo también estás haciendo tú la FP.
Si no me extraña que lo hayas pasado mal en la Pedrada. Es que a quién se le ocurre venirse con un gorrico de lana en vez de una boina que protege más. Encima con estos calores de mi pueblo se te ha tenido que quedar la sesera reblandecida.

Tengo yo una sobrina que es buena moza como tú y que lo mismo hasta haciais buenas migas. Es hermana del Jose y casi tan espabilada como él.

Un saludo majo.


RGAlmazán. Me ha despistado usted con tanta palabra. Ya no sé si me ha llamado listo o todo lo contrario. Vamos a llevarnos bien... Vamos a llevarnos bien... Que si no ya le digo yo como arreglamos en mi pueblo estas cosas.
Que si le ha gustado la cancioncilla ya le digo al Jose que le copie la casete. Pa que vea usted que seré de pueblo pero se tratar bien a los invitados.
Mi pueblo creo que ya lo dije en la primera vez que escribí aqui. Pero por si no lo leyó le digo que es Villabáñez. Si se pasa por aquí ya verá que bien lo tratamos. El alcalde es un comunista de esos. Usted verá de que tamaño le preparo la piedra.

Quede usted con Dios.