08 septiembre 2009

Mauricio tenía una flauta (La canción del verano III)



Por Le Croissant Musicien


Vamos con la tercera entrega de nuestra particular canción del verano. Sin prisas y con pausas. Que si se llega el mes de diciembre no importa. Algún lector, de la media docena que tiene esta bitácora, habrá en el hemisferio austral que estará disfrutando de la estación estival.
Agradecerles, como no podía ser de otra forma, su participación desinteresada en esta selección. Aunque nos llegan noticias de que algunos de los lectores simplemente lo hacen por el anuncio que hicimos sobre obsequiar a los participantes con un pequeño detalle. Qué poca elegancia. Mon dieu! Pero sea cual sea el motivo de su participación, los agradecimientos se los transmito igualmente. Están haciendo ustedes los deberes. Y bastante bien.

Antes de entrar en materia les comento que el anterior tema ha obtenido un 6,54, lo cual le sitúa en segundo lugar tras la Gallarda Napolitana. No descarto que esta puntuación pueda variar si algún lector rezagado deja su voto. Las notas que hasta ahora van consiguiendo los temas seleccionados, no serán definitivas hasta que se publique la entrada con la pieza ganadora. Que ustedes no saben cuál es pero yo sí. Qué quieren que les diga, cada uno hace con su bitácora lo que quiere. Yo también.

Para esta ocasión volvemos al Barroco. Como muy bien ha dicho alguno de los lectores (creo que así ha sido, los cruasanes somos seres bineuronales y no damos para mucho), este "estilo" se está convirtiendo en la marca de la casa.
Hoy les dejamos una canción ligera y fresca como corresponde a estas fechas. Readings ground, de autor Anónimo. Consultando nuestros archivos hemos comprobado que el tal Anónimo, entre composiciones literarias y piezas musicales, cuenta con 4.759 obras. Sólo en derechos de autor este buen hombre se está sacando un dinero.
El intérprete es Maurice Steger. Joven flautista suizo (con 39 años se es joven todavía aunque se sea flautista, no lo duden) que podríamos considerar como el Jimi Hendrix de la flauta barroca. Su manera de interpretar y de "actuar" sobre el escenario son tan distintas de lo habitual y tan llenas de energía, que el calificativo le define muy bien. Entre sus mayores éxitos, veraniegos o no, destaca el ya mítico musical que arrasó en Broadway, Bartolo tenía una flauta con treinta y siete agujeros sólo. Obra que nos cuenta la dura vida del humilde Bartolo, que a base de esfuerzo, pasó de tocar la flauta dulce en las calles de su Wintertur natal para ganarse la vida, a ser el pastelero con más renombre mundial. Tanta flauta dulce es lo que tiene.
La pieza de hoy, como ustedes comprobarán, tiene una vitalidad tremenda. Es una de esas melodías que suben el ánimo sin quererlo y se le meten a uno muy dentro resonando en su interior incesantemente. Todo un chute musical.
He de confesarles que este cruasán cuando anda de masa caída y no hay levadura que pueda levantarle, se pone esta piececilla para levantar la moral y sentirse lleno de energía. Y la cosa resulta. Vaya si resulta. Con todo ésto ya podrán imaginar ustedes por dónde va a ir mi calificación. Sí, por ahí. Y si encima influyo en su voto, mejor.

Pues ahí les dejo a Mauricio Bartolo con sus muchachos soltando toneladas de buenas vibraciones musicales y anímicas. Escuchen. Disfruten. Gocen. Y voten.
Les recuerdo, cambien de orejas respecto al tema anterior. Escuchen el chute flautístico como si no hubieran escuchado nada anteriormente. Las comparaciones, si las hay, son odiosas.

Anónimo - Readings ground (de The Division Flute. Londres, 1706)
Maurice Steger, flauta. Naoki Kitaya, clave.
Brian Feehan, tiorba. Lorenz Duftschmid, viola da gamba.


© Claves 1994


En la ilustración, Bartolo una vez alcanzada la fama, acosado por tres bellas damas que le reclaman dónde guarda los cruasanes.

Ilustración vía: Alberto Sobrino

9 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Oiga Cruasán, me ha gustado la canción, pero su charlatanería me parece supérflua y lamentable. Que le vamos a hacer, por lo menos ha elegido una cancioncilla digna de oírse. Por cierto, cuando la he oído (dos veces) veo al flautista campando por prados con florecillas, y con los pajarillos alrededor en vez de las tres mozuelas del dibujito.
Bueno, pues ahí va la calificación, un 8,32, y no me pregunté por qué. Yo soy así.

Salud y República

Jose dijo...

Lo bueno si breve dos veces bueno, parece que esto va mejorando, no voy a ser tan generoso como D. Rafa pero tampoco tan distante, le voy a dar un 7.66 periódico puro. Y no espero menos de esta prestigiosa bitácora que escuchar las 4759 obras de D. Anónimo.

fra miquel dijo...

Pues veo (oigo) en esta pieza una alegría estival que me ha levantado el ánimo y me siento feliz. Tiene, la pieza, ese ritmo machacón de la canción veraniega y la melodía invita a silbar. Incluso se podría improvisar con el silbido mientras suena ese ritmo monótono de fondo. Cosa que no es muy de canción del verano, pero que a mi me mola.
Hoy me siento generoso y voy a puntuar con un 8'99. Como veo que se estila puntuar con decimales... No puedo negar que me ha influenciado el echo que estoy pensando en comprar un portátil y los precios terminan todos en esos decimales.
Porqué sera?...

NáN dijo...

Pues por ser día que es hoy, le doy 9'99.

Le Croissant Musicien dijo...

Oiga RGAlmazán, no venga provocando que ya me han dado referencias de usted. ¿Le he llamado yo a usted charlatán, superfluo y lamentable? Pues no. Así que vamos a llevarnos bien.
Pues sí, el flautista podría estar campando por un prado lleno de florecillas, lo cual no quita para que tres mozuelas vayan tras él. Una cosa no es incompatible con la otra.
Tomo nota de su nota. Y me agrada que le haya gustado la cancioncilla.

Quede usted saludado.


Jose. Cierto, la brevedad de la canción la hace aún mejor. Estoy seguro que lo del Jimi Hendrix de la flauta barroca le ha hecho ver (y oír) esta música de otra manera. Ya verá como al final se nos hace usted un adicto. No se arrepentirá.
Anoto su nota.
No sé que prensa leerá usted, pero periódicos puros ya no quedan. ¡No vea como anda la canallesca!
Y deje la bebida, que luego le hacen unas fotos...

Un saludo.


Fra Miquel. A pesar de estar en septiembre, del final de las vacaciones, de la vuelta al cole y de no sé cuantas cosas más, me parece maravilloso que sienta esa alegría estival. Eso es buena señal. La vida en el convento se ve que le sienta bien.
8,99 suena a precio de camiseta veraniega de saldo en unos grandes almacenes. Y no me hable de portátiles. En los dos últimos meses se me han averiado dos. Será por el coma noventa y nueve.
Anoto silbando (en la ducha o no) su nota.

Un saludo. Y seguiré insistiendo en la proposición deshonesta. Al final caerá en el pecado.


Nán. No sé si ya se había pasado usted por este desvarío. Si es que no, bienvenido. Si es que sí, pues bienvenido también. Que una bienvenida nunca sobra.
Llego a saber de su lógica aplastante para puntuar y publico esta entrada el 12 de diciembre de 2012.

Un saludo.

Gemma dijo...

Póngamele a mí un 10,67 (si leyera un gramático lo que acabo de escribir me retiraba el título -y el saludo-. Confío en que no los haya por aquí). Como cabía esperar, la flauta dulce suena tal cual.

Abrazos de parte de Mega

Le Croissant Musicien dijo...

Gemma. Se saltó usted la norma de puntuar del 1 al 10, pero se lo perdono porque mi intención en este tema era votar diez con algunos decimales. Me ha pillado.
Creo que no hay gramáticos, pero no se preocupe. Nos sigue un crítico musical y hasta se rió un día con una entrada. Así que lo mismo al señor gramático (si lo hubiere) le parece buena su sintaxis.
¿Y la flauta de pan? ¿A qué sonará?

Un beso para usted y démela a ella, la tal Mega, otro.

Le Croissant Musicien dijo...

Bueno, para ir cerrando ésto, mi puntuación.
Un 10. Era obvio.

NáN dijo...

alguna vez me he pasado, alguna vez. PEro una bienvenida siempre es de agradecer.